El primer gran programa de vacunacion: La Real Expedicion de la Vacuna

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“La Expedición de la Vacuna fue el primer programa oficial de vacunación en el mundo.

No me imagino que en la memoria de la Historia haya un ejemplo de filantropía tan extenso y noble como éste”.

Edward Jenner

En mi opinión el éxito de muchas de las vacunas en uso actual o histórico han, de forma paradójica , permitido en cierta manera el éxito de la campaña anti vacunas al eliminar del campo visual de aquellos que las adversan la realidad medica compleja, muchas veces mortal o incapacitante, de la enfermedad controlada por las vacunas. ¿ Cuantos de los que adversan las vacunas han visto un caso de sarampión, menos uno complicado o mortal? Ello hace mas fácil el negar la utilidad de la vacuna y exaltar efectos adversos raros o endilgarles efectos no existentes.

El escritor español Javier Moro ha publicado recientemente una novela histórica (“A Flor de Piel”) basada en una campana de vacunación internacional muy interesante. En realidad la primera gran campaña internacional de vacunación, en este caso contra la viruela. La escritora Dominicano-Americana Julia Álvarez también había utilizado el tema como base de su novela “Para Salvar el Mundo” publicada en el 2006.

 La viruela fue durante muchísimos años una de las enfermedades mas temidas en el mundo. Solo durante el siglo XX fue responsable de la muerte de por lo menos 300 millones de personas antes de ser finalmente erradicada en 1977 .

La viruela es una enfermedad infecciosas, grave, causada por el variola virus. El nombre viruela proviene del latin varius (manchado, variopinto) y se refiere a las lesines tipicas que se presentan en el cuerpo de una persona infectada. Se cree que el virus surgió en las poblaciones humana alrededor de año 10.000 A.C. una vez que comenzaron los establecimientos o conglomerados humanos.

En Europa era causa frecuente de epidemias sobre todo durante el Siglo XVII cuando la población del continente creció de manera amplia haciendo mas fácil la propagación de la enfermedad .

La viruela es introducida en las Américas por los colonizadores europeos y causa en la población originaria del continente una mortalidad significativa que obviamente facilita la colonización. El primer brote de viruela en el continente americano ocurrió en 1518 entre esclavos traídos a la isla de Hispaniola . En 1521 El conquistador Hernán Cortes desembarco en el territorio que actualmente constituye parte de México y en su momento el Imperio Azteca con un numero reducido de hombres y perdió un tercio de sus tropas en el primer ataque contra Tenochtitlan, la capital de Imperio Azteca. Pensando que moriría en el intento, efectúa un segundo ataque que para su sorpresa solo encuentra una resistencia mínima y una ciudad diezmada por la mortandad producida por la viruela. Se calcula que 2/3 de la población amerindia de México murio como consecuencia de la viruela y otras enfermedades infecciosas traída por los colonizadores españoles.

En Asia y África por muchos años se practicaba diferentes técnicas en un esfuerzo de evitar la infección por viruela. Una de estas técnicas se denominaba inoculación o variolizacion la cual consistía en inocular polvo de una costra de una lesión de varicela en las fosas nasales de un individuo sano, practica realizada en China, o restregar el material de una pústula de viruela en una pequeña cortada que se hacia en el brazo de un paciente sano lo cual se hacia en otros países de Asia y en África. Con ello se lograba que, en la mayoría de los casos, el paciente inoculado no sufriera de viruela o la sufriera de una manera leve. Sin embargo 1 de cada 50 pacientes podían morir como consecuencia de la variolizacion. Otro problema era que pacientes sometidos a variolizacion podían ser capaces de transmitir la enfermedad a otros individuos.

Edward Jenner, un medico ingles, encontró sin embargo otro camino mas seguro. Por años ordeñadores de la región inglesa de Glouchestershire de donde Jenner era nativo, habían notado que pacientes que se habían infectado con el virus de la viruela de la vaca o Cowpox al ser expuestos al virus de viruela humana no contraían o sufrían la enfermedad. Jenner realizo observaciones sobre este particular entre 1770 y 1796 cuando encontró la oportunidad de inocular el virus de una de esta lesiones obtenidas de una ordeñadora que presentaba lesiones en sus manos, la paciente Sara Nelms, en el brazo de un niño de nombre James Phipps. Seis semanas después y en aproximadamente una docena de veces Phipps fue expuesto o deliberadamente inoculado con el material de pústulas de lesiones de viruela sin desarrollar enfermedad. Había nacido la primera Vacuna (vocablo que viene de la palabra vaca).

Aunque la idea de Jenner tardo algo en ser aceptada por los médicos de la época para finales del siglo XVIII las bondades del “método Jenner” comenzaron a ser aceptadas y apreciadas en Europa.

Como muchos en Europa a finales de siglo XVIII el Rey Carlos IV de España había visto de cerca los estragos de la viruela cuando su hermano y su cuñada murieron a causa de la enfermedad y su hija la había sufrido afortunadamente sin morir. Así pues que se encontraba sensibilizado a la idea de la vacunación cuando esta le fue propuesta.

En conocimiento de los estragos humanos que causaba la viruela en las colonias americanas y reconociendo la importancia económica de esas colonias para el imperio español decide extender los conocimientos sobre la vacuna de la viruela la América hispana. Se crea así la llamada Real Expedición Filantrópica de la Vacuna por mandato real el 28 de Junio de 1802. Con el propósito de propagar la vacuna antivariólica en América y las Filipinas. Los objetivos eran difundir gratuitamente la vacuna entre la población, y adiestrar en la preparación y administración de la vacuna mediante la conformación de Juntas de Vacunas y reglamentos de vacunación lo cual aseguraría la extensión de la vacunación después de la partida de los expedicionarios. La expedición estaría bajo el mando del medico valenciano Francisco Xavier de Balmis y como subdirector el medico catalán Jose Salvany y Lleopart. La integraban además los médicos Manual Julian Grajales, y Antonio Gutierrez y Robredo, los cirujanos Francisco Pastor y Balmis, y Rafael Lozano López y tres enfermeros.

Las expedición llevaría linfa vaccinal “entre vidrios” para tratar conservar la vacuna, sin embargo se sabia que no era un método de preservación muy seguro o efectivo. Como en la época no existía cadena del frio ni era factible trasladar animales (vacas) infectados, se decidió llevar 22 niños con edades comprendidas entre 8 y 10 años que no habían sufrido de la enfermedad ni habían sido vacunados. Se denominaron niños vacuniferos. Dos niños serian vacunados cada 9 días con múltiples escarificaciones. Al producirse los granos maduros se transferirían a otros dos niños y así sucesivamente durante toda la travesía marítima. de manera de mantener el virus activo a través de una cadena viva “hombro a hombro”. Los niños fueron escogidos entre huérfanos del Hospital de Caridad de La Coruña y la Casa de Expósitos (orfanato) de la misma ciudad. La supervisión de los niños estaría a cargo de Isabel de Cendala y Gomez quien era la directora del orfanato y quien incluyo al suyo entre los niños. Una vez que llegaron a América muchos mas niños fueron utilizados durante todas las fases de la expedición para poder mantener una campaña que duraría hasta 1810.

La expedición parte de La Coruña, España el 30 de Noviembre de 1803  a bordo de la corbeta Maria Pita. Después de una parada en Las Islas Canaria, desembarca en Puerto Rico el 9 de Febrero de 1804. Desafortunadamente para el Dr. Balmis, la vacunación ya había sido introducida en la Isla y su llegada no fue recibida con mucho entusiasmo. De allí se dirigen al Puerto Cabellos y el Puerto de la Guaira (Capitanía General de Venezuela) donde recibe su primera gran acogida. De allí, la expedición se divide en dos, una dirigida por el propio Balmis que sigue hacia Caracas (Venezuela) y luego parte hacia Cuba, México las Filipinas y Macaos (China). La otra parte de los expedicionarios, dirigidos por Jose Salvany se enrumban hacia Cartagena de Indias (Colombia) y a través del rio Magdalena llega a Santa Fe de Bogotá, luego a Quito (Ecuador), y Lima (Perú) en donde penosamente Salvany muere en 1810 debido a tuberculosis. Granjales seguiría rumbo a Chile y completaría la campaña en ese país sureño.

A pesar de no tener la acogida esperada de parte de las autoridades y los médicos en cierta zonas (como Puerto Rico, Cuba, Lima, y algunas zonas de México) en donde la vacuna ya había sido introducida (no siempre de manera exitosa) o la actividad gratuita de los expedicionarios era vista con recelo por médicos locales para los cuales la vacunación constituía una buena fuente de ingreso propio, o porque instaurar todo el sistema de vacunación representaba una carga económica para la provincia, en líneas generales, la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fue un éxito y constituyo la primera campana mundial de vacunación y la gesta de salud publica mas importante de la época colonia. No se conoce a ciencia certa cuantas personas fueron vacunadas pero se calcula que fueron aproximadamente 1 a 1.5 millones de personas y se considera que la campaña de vacunación contribuyo, entre otras cosas al crecimiento poblacional de las Américas. Desafortunadamente una vez terminada la expedición las campañas de vacunaciones fueron intermitentes o de poca extensión y la viruela continuo afectando a América hasta 1957 cuando fue finalmente erradicada del continente.

¿Que paso con los miembros de la expedición? Ya mencionamos que El Dr. Salvany murió durante la expedición debido a tuberculosis a la edad de 33 años. Fue enterrado en Cochabamba. Nunca se le rindió el homenaje que merecía. el . El Dr. Balmis regreso a España en 1806. Recibió los honores de rigor de parte de la Corona Española. Regreso a México en 1810 militando en las luchas iniciales de la independencia a favor del mantenimiento de las colonias. Regresa a España y es nombrado Cirujano de Cámara efectivo de Fernando VII y Miembro de la Junta Superior de Cirugía. Muere el 12 de febrero de 1819 a la edad de 66 años. Isabel de Cendala y Gomez regreso a Puebla, México después de participar de la expedición a la Filipinas. De su historia no se conoce mas. Hoy en día La Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de Puebla lleva su nombre y en 1950 la Organización Mundial de la Salud la nombro la “primera enfermera de la Historia en misión Internacional” En México, el Premio Nacional de Enfermería lleva su nombre.

De los niños utilizados durante la campaña de vacunación no se supo casi nada. Son un ejemplo mas del uso de niños con fines científicos durante el siglo XVIII. Las promesas de cuidados posteriores bajo el patrocinio de la Corona nunca se cumplió. Las promesas de recompensas económicas a los familiares (de aquellos que los tenían) tampoco.

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