El elefante del circo mueve sus patas asi…y tiene tuberculosis

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La enfermedad conocida como tuberculosis es causada por la infección con bacterias del Complejo Mycobacterium tuberculosis (bacilo tuberculoso). La mayoría de los casos en humanos son debidas al Mycobacterium tuberculosis con otros casos producido por Mycobacterium bovis. Muchisimo menos casos son consecuencia de la infección por otros miembros del mismo complejo, como los son M. caprae, M. microti, M. africanum. M. pinnipedii y M. canetii . El M. bovis es común en animales de ganadería y ocasionalmente aislado del hombre quien lo puede adquirir al consumir leche no pasteurizada. Los seres humanos si embargo son el reservorio del M. Tuberculsosis pero los animales puede ser infectados secundariamente: perros, monos y otros primates, ocasionalmente gatos, entre otros por lo que muchos ser refieren a la tuberculosis en animales como zoonosis inversa. En realidad el termino zoonosis indica transmisión de una enfermedad infecciosa entre animales vertebrados y el hombre. No implica direccionalidad, pero rutinariamente es utilizado para indicar transmisión de animales al hombre y nos olvidamos de la eventualidad inversa (en el pasado se hablaba de antropozoonosis – enfermedades transmitidas del hombre a los animales- y de zooantroponosis para la transmisión de animales al hombre).

Hay evidencia que la tuberculosis ha afectado a los humanos desde hace muchos años. Momias egipcias que datan de 3700 al 1000 antes de Cristo demuestran lesiones óseas destructivas de la columna que son consistentes con infección de tuberculosis ósea, lo que se conoce como enfermedad o Mal de Pott. Se plantea que el Mycobacterium tuberculosis evoluciono a partir del M. bovis después que el ganado empezó a ser domesticado entre 8000 y 4000 antes de Cristo y dio inicio a la extensión de la enfermedad en humanos.

En lo referente a los mamíferos en general también la infección tuberculosa es de larga data habiéndose determinado su presencia en un esqueleto de 17.000 años de edad de un Bison extinto, hasta el punto que algunos investigadores han implicado estas enfermedad como explicación de la extinción del Mammut americanum al encontrar lesiones óseas consistentes con tuberculosis en hasta el 52 % de los esqueletos de 113 mastodontes.

Elefante es el termino general que utilizamos para referirnos a los miembros de la familia Elephantidae en el cual se distinguen a su vez dos géneros vivientes: Elephas y Loxodonta que tienen como representantes respectivos al elefante asiático y africano. Estos inmensos animales también pueden sufrir de tuberculosis. La impresión general es que no es algo extremadamente común en los elefantes en condiciones salvajes o libres (aunque para ser mas preciso la realidad es que ha sido documentado pero no extensamente investigado). En cautiverio sin embargo es otra historia. Allí si que ha sido documentado como un hecho común e importante con datos sugestivos que los elefantes asiáticos son mas susceptibles que los africanos de padecer esta infección.

Aunque la tuberculosis en elefantes había sido sugerida por médicos ayurvedas hace mas de 2000 años, el primer caso reportado formalmente en la literatura data de 1875 cuando AH Garrod publico la muerte de un elefante asiático en el Zoologico de Londres. Casos aislados fueron reportaron en la primera parte del siglo XX. La gran preocupación sobre la enfermedad en estos paquidermos surge realmente en 1996 cuando dos elefantes que formaban parte de un grupo de 5 que participaban en el tour que un circo realizaba por California mueren. Uno de ellos tenia una historia de perdida de peso crónica desde 1995. La autopsia de los elefantes demostraron lesiones extensivas de tuberculosis pulmonar. Estos elefantes habían sido alquilados a un centro de animales localizado en Illinois donde permanecía el resto del grupo. Un tercer elefante muere posteriormente en la granja y un cuarto elefante de esa misma manada resulta positivo en las pruebas microbiológicas. Todos los elefantes sobrevivientes del rebañó fueron tratados empíricamente contra la tuberculosis. Once (11) de veintidós (22) empleados, entre entrenadores y cuidadores de los animales, tuvieron pruebas positivas de PPD (que sugeria infección latente) y uno de ellos tenia enfermedad pulmonar activa. Molecularmente las pruebas de los bacilos obtenidos de los animales y el hombre demostraron que eran similares, indicando adquisición a partir de un foco común. Investigaciones posteriores evidenciaron que el caso índice en los elefantes (el primer caso infectado y que daría origen a todos los demás) había sido reportado en un articulo en la revista Journal of the American Veterinary Association y consistía de un elefante de 11 años de edad que había muerto en 1981 (mas de una década antes!) en un centro de animales en Richmond, Virginia. Al final, 41 % de los elefantes de este centro de Virginia resultaría con pruebas positivas para tuberculosis.

Desde entonces se ha reconocido que la tuberculosis es un problema serio en elefantes mantenidos en cautiverio en los Estados Unidos, Europa y ahora también reconocido en Asia.

En los Estados Unidos entre 1994 y 2005, 19 de 34 (55.8%) animales murieron o fueron eutanaziados debido a esta enfermedad. De 1997 a 2000 se diagnosticó Mycobacterium tuberculosis en dos elefantes asiáticos (Elephas maximus), tres cabras montesas (Oreamnos americanus) y un rinoceronte negro (Diceros bicornis) en el zoológico de Los Ángeles. Los patrones de huellas dactilares del ADN sugirieron una transmisión reciente. La investigación no encontró casos activos de tuberculosis en humanos; Sin embargo, las conversiones tuberculínicas en seres humanos se asociaron con el entrenamiento de elefantes y la participación en la necropsia de uno de ellos. Un estudio del 2002 señalaba que para la época, de 539 elefantes en cautiverio en Estados Unidos se habían identificado 24 con cultivos positivos para tuberculosis pertenecientes a 11 rebaños distintos. 17 habían sido diagnosticados pre-mortem y 7 posterior a la muerte. Mas recientemente, en 2013, una investigación de un brote de tuberculosis (TB) entre elefantes y seres humanos en un zoológico de Oregon identificó en última instancia tres elefantes con TB activa. Se evaluaron noventa y seis (81%) contactos y se encontró que siete contactos cercanos tenían infección latente por TB. Actualmente se considera que el 11 % de los elefantes en los Estados Unidos , de un total de aproximadamente 451 ejemplares, tienen tuberculosis.

 

Packy: el elefante del Zoologico de Oregon que nacio en cautiverio en 1962 y sufre de una serie de enfermedades, incluyendo tuberculosis desde el 2013.

Packy: Un elefante del Zoologico de Oregon que nacio en cautiverio en 1962 y sufre de una serie de enfermedades, incluyendo tuberculosis desde el 2013.

 

El problema no se limita a Norteamérica, entre 2001 y 2003, hubo un brote de tuberculosis en un zoológico de Suecia, en el que participaron elefantes, jirafas, rinocerontes y búfalos. Se encontró que cinco elefantes y una jirafa habían sido infectados por cuatro diferentes cepas de Mycobacterium tuberculosis. En Francia en el 2013, dos elefantes, Baby y Nepal que previamente habían pertenecido a un circo y que vivían en el Zoológico Tete d’Or de la ciudad de Lyon fueron salvados de la eutanasia a la que estaban condenados después que se considero que podían haber contraído tuberculosis cuando otro de los paquidermos ( Java) muriera de esta enfermedad en el mismo Zoologico. Para un final mas feliz, después de que 11,000 personas firmaran un petición para impedir la eutanasia en una campaña liderada por la actriz francesa Brigitte Bardot , quien de paso amenazo con renunciar a su ciudadanía francesa y como su compatriota Gerard Depardieu mudarse a Rusia, el Consejo de Estado Francés les concedió el perdón y los dos elefantes fueron mudados a un rancho propiedad de la familia real de Mónaco.

La enfermedad también ha sido diagnosticada en elefantes domesticados en Tailandia donde 4 elefantes referidos al Hospital del Instituto Nacional de Elefantes entre el 2005 y el 2008 resultaron positivos y tratados para tuberculosis. Los estudios moleculares sugirieron que la enfermedad fue adquirida a partir de humanos infectados. En Nepal,  la evaluación sistemática de estos paquidermos en busca de tuberculosis empezó en el 2006. Un estudio encontró que de 221 elefantes investigados que se encontraban en templos religiosos, el 20 % eran seropositivos para tuberculosis. Existen también reportes publicados de casos en Malasia y de un zoológico de Australia.

La tuberculosis en los elefantes se manifiesta de forma crónica como una enfermedad muy debilitante y con perdida de peso. El “tisis” (desperdicio) o “consumption” (consumo) característico de la enfermedad en el humano y descrita por Hipócrates también es tristemente padecido por estos animales que están infectados por el bacilo de Koch. Otros síntomas incluyen intolerancia al ejercicio y tos. Sin embargo, se reporta un numero significativo de elefantes con cultivo positivo para tuberculosis sin ningún síntoma de enfermedad claramente detectable.

El diagnostico se hace mediante la obtención de muestras por medio de lavado de la trompa (así como en el humano usualmente lo hacemos a través de la obtención de esputo). Mediante este procedimiento se instila solución salina (aproximadamente 60 cc) en las aberturas nasales de la trompa del elefante y usualmente se levanta la tropa rápidamente, para luego bajarla y recoger el liquido en bolsas de un galón o envase plástico. Un buen procedimiento recupera alrededor de 40 cc de liquido. Si es posible se trata de lograr que el elefante exhale en la bolsa. Como en el caso de los humanos se realizan por lo menos 3 muestras. Este método diagnostico no es infalible. Puede haber excreción intermitente del bacilo y consecuentemente cultivos falsamente negativos. Los elefantes también usan la trompa para una diversidad de funciones y por lo tanto puede haber contaminación de la muestra, o crecimiento excesivo de otras bacteria causando un resultado que no es diagnostico.

 

El tratamiento de la enfermedad es similar al de los humanos: tratamiento combinado y prolongado de drogas antibióticas.

Uno se puede imaginar que seria difícil o imposible de determinar, pero valga decir que hasta ahora no se han identificados casos de tuberculosis relacionados con asistir a una puesta en escena de estos circos o de visitantes de zoológicos.

Como en la película Dumbo, tortura fílmica a la que sometemos a nuestros niños sin pensarlo mucho, la vida del elefante en cautiverio es triste. Yo, por mi parte me quedo con circos como el Cirque du Soleil: hermosos, imaginativos, con buena música y sin animales (fuera de nosotros mismos).

 

Este hermoso elefantico, parece haber agarrado una breve rabieta con sus padres o simplemente esta divirtiéndose…. Como los niños de nosotros los humanos. Drisfrutenlo.

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