Despistaje de fiebre en aeropuertos: teatro para calmar la ansiedad

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La semana pasada empezó el proceso de despistaje de pasajeros en aeropuertos en los Estados Unidos con el objetivo de identificar a pacientes febriles infectados con el virus del Ebola. El proceso se inicio en el Aeropuerto JF Kennedy de New York y luego se extendió a otros cuatro aeropuertos internacionales (Chicago, Atlanta, Washington y Newark). La explicación del porque solo se realizara este despistaje de fiebre en algunos aeropuertos y no en todos tiene que ver con el hecho que de acuerdo con datos de los últimos meses el 90 % de los pasajeros provenientes de los países afectados por la epidemia de Ebola en el oeste de África que entran en los Estados Unidos lo hacen a través de los mencionados aeropuertos.

Estos métodos de despistaje engranan en procesos básicos de prevención en salud publica cuando se trata de enfermedades infectocontagiosas conocidos como cuarentena y aislamiento.

Cuarentena es un termino que surge en Europa en el siglo XIV, durante la epidemia de plaga, también conocida como fiebre o peste negra que entre los años 1348 y 1361 afecto al mundo. Se calcula que causo la muerte de 50 millones de personas (60 % de la población Europea). Venecia era en aquellos tiempos un importante puerto comercial e implemento la “cuarentena” (del italiano quarantina y quaranta giorni) según la cual cuando una embarcación llegaba al puerto no se le era permitido desembarcar (ni los pasajeros ni la mercancia) hasta después de un periodo de cuarenta días. La razón por la que se utilizaron cuarenta días no esta muy clara y existen diversas hipótesis: cuarenta días era el tiempo determinado por Hipócrates para distinguir enfermedades transmisibles de aquella que no lo eran. Otros argumentan que la selección de cuarenta días se baso en el conocimiento que se tenia en esos momentos de que después de cuarenta días de enfermarse con plaga  el paciente o habia muerto o se había recuperado. Finalmente (y la explicación mas probable) es que obedece a un concepto religioso, siendo 40 días un numero frecuente en el viejo testamento.

Cuarentena actualmente implica la separación social de pacientes sanos que fueron expuestos a una enfermedad contagiosa pero no han manifestado síntomas de la misma. En otras palabras estas personas no sufren de la enfermedad y por lo tanto no son capaces de transmitirla a otros. En el caso del virus del Ebola, se les separa por un periodo de tiempo similar al maximo tiempo de incubacion de la enfermedad (21 dias). La cuarentena puede ser voluntaria o mandatoria (impuesta por el departamento de salud u otra autoridad competente).

Aislamiento por otra parte implica la separación de pacientes enfermos capaces de transmitir la enfermedad a otros.

Si tomamos como ejemplo el caso del paciente Thomas Duncan quien murió en Dallas, Texas recientemente como resultado de infección por virus del Ebola: el fue aislado una vez identificado como enfermo de esta terrible enfermedad. La familia del señor Duncan por su parte están siendo sometidos a cuarentena (fueron expuestos al virus pero están sanos) por un periodo de 21 días ( máximo tiempo estimado del periodo incubación de la enfermedad por el virus del Ebola).

Volviendo al caso de los aeropuertos: si una personas es identificada con fiebre y epidemiologia (proviene de algun pais afectado por la epidemia del Ebola o ha estado en contacto con pacientes que sufren de esta enfermedad) que lo hace sospechoso de infección por el virus de Ebola se procede a su aislamiento (se asume que esta infectado y puede transmitir la enfermedad a otros) hasta que su diagnostico es confirmado o refutado.

La pregunta sin embargo con respecto a los procesos de despistaje de fiebre en aeropuertos de entrada, es si son realmente efectivos.

Dado lo relativamente limitado de las epidemias anteriores de virus del Ebola, no existen datos específicos para apoyar o refutar el despistaje de fiebre en aeropuertos de entrada a viajeros provenientes de países donde existe la epidemia actual de la enfermedad. Sin embargo podemos tener una idea de su utilidad basándonos en la experiencia con otra enfermedad en donde estos despistaje fueron utilizados. Nos referimos al caso de SARS. La epidemia de esta enfermedad ocurrida en el 2003 se origina en China y se extendió a otros países de Asia y a Toronto, Canadá. Aunque SARS-CoV es un virus distinto (Coronavirus) al del Ebola (Filovirus) y aunque el modo de transmisión también es diferente (por contacto con fluidos corporales en el caso del virus del Ebola y primordialmente por contacto con secreciones respiratorias en el caso de SARS) ambos virus si tienen algo en común: el inicio de la capacidad de transmitir el virus a personas susceptibles coincide con el comienzo de los síntomas.

La experiencia con SARS claramente demostró que el método de despistaje febril en aeropuertos de entrada no es efectivo en identificar casos activos de la enfermedad. Durante la epidemia de SARS entre Noviembre de 2002 y Julio del 2003 hubo casos reportados en 37 países incluyendo China, Singapur, Hong Kong, Vietnam, Taiwán y Canadá. Medidas de despistaje de casos fueron implementados en Singapur con el objetivo de evitar nuevas introducciones de casos entre Marzo 31 y Mayo 31 del 2003. En total, 442,973 pasajeros fueron objeto de despistaje, 136 fueron identificados como presuntos positivos y enviados a hospitales designados para realizar estudios confirmatorios. Ninguno fue finalmente diagnosticado con SARS (J Travel Med 2003; 10: 259-262). En Australia: 1.8 millones de pasajeros evaluados, 794 demostraron altas temperaturas y los pacientes fueron retenidos para mas pruebas. Ninguno resulto positivo. Consideremos el caso de Canadá: 467 870 pasajeros evaluados, 95 referidos a enfermera para evaluación mas exhaustiva. Ninguno fue confirmado. El costo aproximado: 15 millones de dólares (BMJ 2014; 349:g6202).

En conclusión: los datos disponible no apoyan la idea de realizar este tipo de despistaje con el objeto de identificar casos potenciales de Ebola. En salud publica siempre se trata de proceder a implementar programas basado en el balance entre costo vs beneficio. Se ignora o se omite muchas veces que los recursos disponibles (tanto humanos como económicos) no son ilimitados. Al implementar este tipo de programas se requiere un gasto económico y movilización de personal para realizar el despistaje. Se requiere que si un paciente resulta positivo en el despistaje (fiebre) pueda ser evaluado posteriormente para finalmente confirma o refutar el diagnostico y mientras tanto mantener al individuo separado socialmente y disminuir la posibilidad de transmitir la enfermedad a otros. Todo esto tratando de causar el menor descalabro en la actividad del aeropuerto. Pareciera mas una medida política para calmar la ansiedad y lamentablemente, dar una falsa sensación de seguridad a la población de los Estados Unidos.

 

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